Descripción de la receta

Recomendamos que cuando guardéis la “masa” de leche en el frigorífico, la dejéis bien tapada para evitar que “absorba” olores del resto de los alimentos de la nevera.

Ingredientes (4 personas)

  • Medio litro de leche
  • Diez cucharadas de harina
  • Ocho cucharadas de azúcar
  • Dos huevos
  • Una cucharadita de mantequilla
  • Una cucharada de canela molida
  • Aceite
Preparación

En primer lugar, ponemos seis cucharadas de azúcar y ocho de harina en un cazo. Vamos añadiendo, poco a poco, la leche, removiendo continuamente con unas varillas o una cuchara de madera.

A continuación, lo ponemos al fuego, agregamos la cucharadita de mantequilla y se sigue removiendo hasta que se consiga una pasta suave.

Cuando la pasta está bien cocida y fina, preparamos una fuente rectangular plana, la pasamos por el chorro del grifo de agua fría y, sin secarla, vertemos en ella la “pasta de leche”. La dejamos enfriar durante unos minutos y la cortamos en trocitos iguales.

Tras batir los huevos, colocamos dos cucharadas de harina en un plato o cuento. Después rebozamos los trocitos de leche, pasándolos primero por harina y después por los huevos batidos (con mucho cuidado para no romperlos).

Freímos las porciones de leche en abundante aceite caliente hasta que queden bien doradas por todos los lados. Sacamos la leche frita y la dejamos escurrir en papel absorbente para que suelten el exceso de aceite.

Por último, colocamos los trocitos de leche frita en una fuente de servir y espolvoreamos, al gusto, con una mezcla de azúcar y canela molida.

Foto: Tere Galvan