Ingredientes (para cuatro personas)

  • Bonito (500 gramos)
  • Patatas (750 gramos)
  • Un pimiento verde
  • Un pimiento choricero
  • Dos o tres tomates maduros
  • Una cebolla grande
  • Dos dientes de ajo
  • Una copa de vino blanco
  • Caldo de pescado
  • Aceite de oliva
  • Sal y perejil

Elaboración

Calentamos el aceite de oliva en una cazuela de barro y rehogamos la cebolla, previamente pelada y picada.

Incorporamos el pimiento verde troceado, los tomates pelados y picados y la pulpa del pimiento choricero. Removemos con una cuchara de madera. Mantenemos al fuego hasta obtener un sofrito “espeso”.

A continuación, pelamos lavamos y partimos las patatas haciendo un corte inicial con el cuchillo y tirando posteriormente para cascarlo (suena un “crac” muy característico), y las incorporamos a la cazuela. De esta forma, sueltan la fécula y toman más sabor de los ingredientes.

Cocemos unos minutos y añadimos un poco de sal. Después, regamos con el vino blanco y seguimos dando vueltas con la cuchara de madera.

Por otro lado, hacemos un majado en el mortero con dos dientes de ajo y el perejil. Lo agregamos a la cazuela y dejamos cocer otros veinte minutos a fuego lento.

Cuando las patatas estén casi cocidas, añadimos el bonito partido en dados (sin pieles ni espinas) a la cazuela. Rectificamos el punto de sal y dejamos al fuego de tres a cinco minutos.

Tapamos la cazuela y dejamos reposar otros cinco minutos antes de servir para que se “mezclen” todos los sabores.

foto: gastronimiaenverso.es