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Un estudio reveló que en México existen alrededor de 488 mil amos de casa, 21.5% más que en 2014. Un nicho que crece y que no es atendido por las marcas.

 1 de cada 10 hombres estarían dispuestos a dejar de trabajar si sus esposas proveen la casa.

Lo mismo compran pañales, despensa, artículos de limpieza y decorativos para su casa, que rastrillos, vino o cerveza importada, quesos finos o el último estreno en DVD. ¿Quiénes son? Los amos de casa.

Un nuevo segmento de mercado que va en crecimiento y se siente olvidado por las marcas que tradicionalmente siempre han hablado a las mujeres que se hacen cargo del hogar, y hoy piden mayor atención como consumidores.

“Cuando hablamos con los amos de casa lo que nos dicen es que sienten que las marcas no les hablan a ellos, que éstas no piensan en torno a este grupo de hombres que está en crecimiento”, comenta María Dolores Soberanes Díez, investigadora de De La Riva Group y autora del estudio“Microtendencia. Los amos de casa”.

En entrevista con Altonivel.com.mx, la investigadora menciona que actualmente en México existen alrededor de 488 mil amos de casa, número que se incrementó en un 21.5% durante el último año y que 1 de cada 10 hombres estarían dispuestos a dejar de trabajar si sus esposas tuvieran la capacidad de mantener una casa económicamente.

Agrega que representan un mercado de oportunidad para las marcas, pues aunque la mayoría piensa exclusivamente en mujeres como la figura que administra la casa, -los supermercados, por ejemplo-  en aspectos como la comunicación, los estantes, la distribución de los productos o los horarios, entre otros, están bajo esquemas ideados para la mujer o la familia tradicional y no se contempla a este grupo de hombres que está en crecimiento.

“Los supermercados deberían tomar en cuenta a estos hombres, ellos compran totalmente diferente a las mujeres, además de la despensa van hasta por lujos como una cerveza importada o vinos, y hacen gastos diferentes a la mujer, que suele guiarse más por las necesidades de su hogar”, destaca Soberanes Díez.

De acuerdo con el estudio de De La Riva Group, esa “tradición” de encasillar a los hombres como la fuerza laboral y a las mujeres como la hogareña, ha cambiado que desde hace años esta microtendencia ha cambiado, ahora que la mujer ha decidido sumarse con mayor frecuencia a la fuerza productiva del país, pues hoy cuatro de cada diez mujeres se encuentran dentro de la población económicamente activa.

Por otro lado, los amos de casa son hombres que se dedican al cuidado de sus hijos, administración y funcionamiento del hogar, mientras que las esposas son las encargadas de proveer lo necesario para la manutención de la cas.

Aunque esto no quiere decir que los varones se olviden de sus cuestiones profesionales, ya que pueden realizar su trabajo desde casa o con horarios más flexibles, se encuentran momentáneamente desempleados o en un stand by en sus carreras, para presenciar el crecimiento de sus hijos.

Además estos hombres ven esta situación como un reflejo de modernidad del siglo XXI, de que están por encima de los estigmas del pasado como el de “mandilón”, y que la masculinidad ya no está ligada a ser el proveedor, los hombres ya no se sienten menos hombres por no poder ingresar dinero a la casa y perciben la relación de pareja como un equipo en el que aportan ambos o uno, subraya la investigadora.

Para apoyar a este nuevo segmento de la sociedad, hay sitios de Internet comowww.stayathomedads.co.uk o www.amosdecasa.com donde se ayuda a los hombres a ser mejores amos de casa, e incluso motivan que se mantengan en contacto con otros hombres dentro de este segmento para compartir experiencias.

Entre 1995 y 2010, el aumento en los
ingresos por hora de las mujeres mexicanas ha sido de un 297%, y actualmente el 26% de las mujeres del país perciben más sueldo que sus esposos, y en época de crisis son ellas las que conservan más fácil un empleo, según un estudio del sitio trabajando.com mencionado por la investigación De La Group.

Sin embargo, las mujeres en México ganan alrededor de 12% menos que los hombres, situación que complica la igualdad de oportunidades.

En fin, las reglas y tradiciones han comenzado a cambiar, dando igualdad laboral a hombres y mujeres, y ahí reside el reto para las marcas: adaptarse a estas modificaciones en la sociedad y entender a los nuevos segmentos.

Bajo este escenario, las marcas necesitan voltear a ver a este segmento y crear estrategias de marketing.

Altonivel.com.mx, 20-09-2015