El DÉFICIT DE ATENCIÓN del niño o niña se define como la dificultad para dirigir y mantener bien su estado de concentración, aunque lo desee: o le resulta difícil cambiar el foco de atención cuando se le demanda, o le resulta difícil concentrase y aislarse de elementos de distracción, es decir, seleccionar aquella información del ambiente a la que va a prestar atención.

Desde APECmadrid queremos comentar a modo de ejemplo alguans de estas situaciones en las que se puede identificar la dificultad en el sostenimiento de la atención: cuando el niño o niña se distrae con facilidad, no hay manera de que se concentre en algo o, al revés, si está viendo la tele le cuesta mucho atender a otra cosa. El niño o niña no puede dirigirse a la pizarra cuando quiere, no puede organizar sus tareas, no puede controlar su conducta infantil, etc.

En general, la calidad de la atención no es efectiva y tiene problemas para dirigirla de manera voluntaria.

 

La IMPULSIVIDAD se observa en los niños y niñas con TDAH cuando se muestran impacientes, interrumpen con frecuencia a los demás, les cuesta pararse y pensar en las consecuencias de sus actos, no son capaces de organizar sus tareas, no saben llevar un orden.

Su conducta suele ir acompañada por parte de los adultos de su entorno por  frases como “No piensa lo que hace”, “no puede esperar su turno”, “no sabe retrasar un premio”, “todo lo necesita ya”, etc.

 

La HIPERACTIVIDAD consiste en un exceso de movimiento: se manifiesta en los niños y niñas que parecen incansables y nunca logran permanecer quietos, parece que tengan un motor que no se apaga, les cuesta mucho estar sentados, y tocan sin objetivo todo lo que está a su alcance, etc.

Todos estos síntomas se deben considerar de forma global e individual en cada niño, siempre marcando el límite con asesoramiento de profesionales entre el niño que se distrae y aquel que tiene un déficit de atención. Se debe tener presente como característica más destacada que todos estos síntomas suelen provocan malestar en el niño o niña, en sus compañeros y en los adultos que le rodean.