Ahora que llega el verano, utilizamos la bicicleta más habitualmente. Tenemos que tener en cuenta que la bicicleta es la gran olvidada en los meses de invierno, pero para tenerla en perfecto estado hay que realizar unas pequeñas tareas de mantenimiento.

Si nuestra  bicicleta es de montaña, tenemos que tener en cuenta que el polvo, el agua y el barro pueden dañarla. La limpieza es importante para mantener en buenas condiciones nuestra bicicleta. Lo mejor es utilizar una esponja con agua y jabón, y recordad que siempre tenemos que aclararla con agua.

Hay que evitar el agua a presión o los disolventes, ya que pueden afectar a mecanismos que llevan lubricantes para su funcionamiento.

Una vez hemos limpiado la bicicleta tenemos que reponer los lubricantes de la cadena de transmisión, del cambio, del desviador, de los ejes de freno, los mandos y los cables de freno. Si se mancha de aceite la banda de frenado de la llanta hay que limpiarla con un trapo con alcohol, para evitar incidentes.

Antes de comenzar un paseo, ruta o excursión, debemos realizar unas pequeñas comprobaciones:

 

  • Frenos
  • Tuercas y cierres de las ruedas
  • Neumáticos
  • Señalización delantera y trasera
  • Sillín, correcta altura y colocación
  • Manillar, correcta posición y sin holgura
  • Timbre

 

En lo que respecta a la seguridad es importante recordar que:

 

  • Transporte de otros viajeros
  • Transporte de equipajes sin la utilización de  portabultos
  • Mayor prudencia con mal tiempo
  • Distancia de seguridad
  • Mantenimiento correcto de la bicicleta
  • Respetar las normas del código de circulación
  • Utilización de casco protector

Tenemos que tener en cuenta todas estas recomendaciones para disfrutar de nuestro deporte preferido de forma segura.