El gran problema de cortar cebolla es la irritación de los ojos y las molestas lágrimas.

Con estos sencillos consejos evitaremos en lo posible llorar al cortar la cebolla:

Utilizar un cuchillo muy afilado que corta la cebolla sin dañarla y por lo tanto sin que salga el jugo.

Primero lavamos bien la cebolla, después la ponemos en una tabla de cocina, de resina a ser posible y cortamos un trozo en cada extremo, después le retiramos la capa superior de la cebolla.

A continuación partimos en dos la cebolla y con la parte lisa apoyada en la tabla, comenzamos a cortarla con cortes limpios, según las necesidades de la receta que hayamos elegido.

Pasamos el cuchillo por el grifo con agua fría, luego cortamos la cebolla.