Hola! Soy Matrice ¿os apetece que os cuente otra historia?….Sigamos donde los dejamos.

Si recordáis, anteriormente os conté que he visto animales prehistóricos, que mi clima y mi territorio cambió con las eras glaciales y que el hombre se asentó en mis territorios.

Estos hombres fueron evolucionando, se hicieron sedentarios se agruparon y configuraron las primeras aldeas, se dedicaron a la ganadería, a la agricultura  y al comercio y esto supuso que viajaran de unos territorios a otros con sus mercancías.

Por mi situación geográfica estos habitantes tuvieron contacto con las culturas mediterráneas como los íberos y las centroeuropeas como los celtas.

Los celtas entraron por los Pirineos 1000 años antes de Cristo y se asientaron en la depresión del Tajo mezclándose con los íberos autóctonos. La región de Madrid combinó influencias de los distintos pueblos limítrofes (tartessos, vetones, arévacos, celtíberos, vascones…)

Uno de estos pueblos fueron los carpetanos, llamados así por establecerse en la zona denominada Carpetania, precisamente en esta zona se encuentran mis tierras.

El antiguo poblado del Cerro de La Gavia (Vallecas) se levanta sobre un talud de yesos que se asoman a la vega del río Manzanares por el Oeste. En su base había unas edificaciones y en mitad de la pared cuevas excavadas

Cuando Roma llega a la península, los habitantes que encuentran en Madrid, son carpetanos. La dominación romana fue paulatina, probablemente en algunos casos pudo ser incluso violenta, más teniendo en cuenta que tanto cartagineses como lusitanos ofrecieron resistencia. Como nota curiosa indicar que los ejércitos de Aníbal lucharon cerca del Tajo y por lo tanto no muy lejos del Cerro de la Gavia, muchos de los carpetanos formaron parte de los ejércitos de Aníbal.

El poblado de la Gavia

A la izquierda del río Manzanares, sobre los imponentes cerros que jalonan el río estas gentes de origen celtíbero decidieron asentarse dando origen al poblado de la Gavia.

Eligieron un cerro ya que era más fácil la defensa en caso de ataque, pero no hay que olvidar su acceso a los arroyos y manantiales de la zona, así como la cercanía de la vega del río, donde se podía cultivar la tierra y la disponibilidad de bosques que les suministraban la madera y la caza.

Las excavaciones han desvelado un poblado amurallado ubicado en el cerro, su época más importante fue entre los siglos III y II a C. pero estuvo habitado hasta finales del siglo I d. C.

Durante esta ocupación el poblado fue cambiando, y sus construcciones se levantaban sobre otras anteriores. Lo habitual es que la entrada al recinto estuviera en la zona Norte del cerro, siendo esta zona la que tenía las mayores defensas, como un foso y una barrera.

Tenía dos calles principales, en este caso la calle Este estaba delimitada por una hilera de casas que cerraba el poblado por el este. La trasera de las viviendas de la zona septentrional, hacían las funciones de muro y cerramiento del recinto. La zona central era ovalada al ensancharse las dos calles en el centro, existiendo dos filas de casas, en los extremos solo existía una vivienda. En la última época, que coincide con el declive del poblado, se edificaron estructuras para el almacenaje del grano.

En el exterior del recito había pequeñas construcciones, debido al crecimiento de la población y a la existencia de los recintos artesanales y ganaderos.

El abandono fué consecuencia de los asentamientos en zonas bajas, debido en gran medida a la instauración de Roma en la Península y al comercio en la zona. Se han encontrado restos de cerámicas de Terra Sigilata hispánica en el poblado.

El entorno del poblado disponía de zonas aptas para el cultivo de los cereales; el río, la vega y los manantiales garantizaban el suministro de agua, así como la vegetación de baja altura que se utilizada para techos y cercados.

Los materiales
del cerro, en mayor parte piedras calizas servían para realizar los muros, mientras el yeso se utilizaba para revocar las paredes de adobe.

La madera era utilizada para realizar la estructura. Los techos eran de retama que se sujetaba a la estructura de madera. En el centro de la vivienda se encontraba el hogar, entorno al cual se realiza la vida familiar, las vasijas y cestas se distribuían cerca de las paredes.

El Ayuntamiento de Madrid, dispone de una publicación completísima y de un valor considerable, en relación a este poblado, el cerro donde estuvo ubicado y los acontecimientos históricos que vivieron sus gentes, así como los procesos arqueológicos que se han realizado desde su descubrimiento.

La asociación de Amigos del Parque Lineal del Manzanares realiza excursiones de senderismo por la zona, donde podréis disfrutar de interesantes restos históricos.

www.madrid.es/UnidadWeb/Contenidos/Publicaciones/TemaCulturaYOcio/SanIsidro/CerroGavia/CatalogoGavia.pdf

www.parquelineal.es

foto: galiciaonline84.blogspot.com

P.Núñez