Pescado: si nos queda pescado de otro día, podemos desmigarlo y añadirlo a ensaladas con lechuga, tomates, canónigos, salmón ahumado, torreznos de pan frito…

Pollo: si queremos aprovechar pollo asado o pechugas de pollo, podemos cortarlo en lascas o tiras, mezclarlo con tomate natural, lechuga, añadimos mayonesa y lo metemos en tortillas de maíz, enrollamos la tortilla y tenemos un burrito diferente.

El pollo también se puede añadir a ensaladas, añadiendo frutos secos.

Legumbres: una manera diferente de tomar las legumbres cocidas es en ensalada, las judías blancas se pueden mezclar con pimiento, tomate y cebolleta, las lentejas con tomate y salmón ahumado, todo aliñado al gusto con aceite y vinagre de sidra. En el caso de los garbanzos podemos preparar humus, solo tenemos que triturar los garbanzos quitarles la piel, añadir zumo de limón, aceite de oliva y un poquito de pimentón y sésamo, se sirve en tostas de pan.