Si tenemos pan duro, podemos aprovecharlo para realizar otras comidas.

Si lo rallamos podemos utilizarlo para rebozar.

Si lo cortamos en dados se puede freir para acompañar purés o sopas, si lo cortamos en rodajas, una vez frito lo espolvoreamos con azúcar o miel, así tendremos preparada una dulce merienda.

Si le quitamos la corteza, podemos amasar la miga y hacer rollitos que podemos rellenar de tomate, jamón york y queso y después hornear.

Se puede utilizar para gazpachos,  sopa castellana, migas manchegas o extremeñas o torrijas.

foto: recetin.com